Gabriela Domínguez
Mi nombre es Gabriela Domínguez Martínez, nací en Mexicali, una ciudad en el noroeste de México en la frontera con Estados Unidos con la complejidad que esto significa.
Mexicali aunque nació siendo agrícola, actualmente es una ciudad industrial donde la maquiladora es uno de los principales giros, así que en la cultura social y educativo se promueve las carreras de ciencias exactas como las ingenierías, las médicas y las técnicas, así como discursos que promueven ideas capacitistas.
Mucha gente que conozco al igual que yo, se desarrollaron en estas áreas y trabajan o trabajaron en maquiladoras.
Así, mi primera carrera fue en ingeniería electrónica, pero la maquiladora aunque es un lugar de trabajo seguro, su principal costo en la vida de las personas, es que absorben todo tu tiempo y tu vida, no te deja espacio para nada más. Además, sus principios suelen contraponerse con uno que para mí es muy importante, el cuidado de la vida, el cual promuevo principalmente a través del cuidado del medio ambiente y la fotografía de naturaleza.
Por un tiempo trabajé para la Facultad de Ingeniería, y al final decido estudiar psicología, esto es, dejo las ciencias exactas y me muevo al campo de las ciencias humanas, esto sucede al mismo tiempo que crio a mis 4 hijos con ayuda de mi pareja.
Al terminar mi carrera, tomo la especialidad de terapia sistémica centrada en el niño y empiezo a trabajar en un centro de atención psicopedagógica, de esta manera desarrollo el enfoque clínico-psicopedagógico en lugar del sistémico familiar.
Actualmente sigo acompañando algunos de los niños que empecé a atender en aquellos tiempos, ahora como jóvenes adultos.
Fue con ellos, en especial el compartir algunas historias de vida con una chica, lo que me movió a buscar otros paradigmas de acompañamiento terapéutico. Y en el 2020, año de encierro por pandemia, una de mis compañeras terapeutas me menciona sobre el diplomado en línea en Prácticas Narrativas, el cual tomo.
Después, en enero del 2023 inicio la Maestría, convirtiéndome en parte de la Primera Generación de Maestría del Colectivo en Prácticas Narrativas, de esta manera el acompañar personas a través de este paradigma, se ha convertido en la forma en que ejerzo la profesión de psicología, pero también, en mis formas preferidas para clarificar y encontrar formas de poner al centro y cuidar mis principios de vida de forma decidida y responsable, junto con una comunidad que aprecio y valoro profundamente.